Teléfonos +57 1 287 3515 / +571 245 6447 / Calle 40 No.19-52 Bogotá D.C. info@proaarquitectura.co

Serie Proposiciones/Visiones Pospandémicas

Lorenzo Fonseca, director de la revista PROA, anuncia la publicación seriada de colaboraciones relacionadas con los efectos de la pandemia del coronavirus en nuestra profesión.  

Nota de PROA: este editorial tiene como propósito informar a nuestros lectores sobre la invitación que hicimos a algunos profesionales y estudiantes de nuestro entorno para que colaboren en este medio con reflexiones, desde nuestra perspectiva profesional (arquitectura, urbanismo, diseño), sobre lo que podrían ser las consecuencias de la pandemia. Sus escritos los iremos publicando bajo el título común: PROPOSICIONES/VISIONES POSPANDÉMICAS. Antes de este editorial recibimos el artículo “La fragilidad de las ciudades”, del arquitecto Luis Humberto Duque, que motivó la idea de esta serie, por tanto, lo consideramos la primera colaboración.

  Editorial

Hoy y ¿mañana?

Lorenzo Fonseca, director

 

La pandemia que estamos viviendo hoy en día obligatoriamente llevó a todos a hacer un alto en el camino del desenfrenado agite del día a día y, en algunos casos, lamentablemente no muchos, a reflexionar sobre en dónde estamos, por qué estamos como estamos y cuál será el derrotero a seguir.
En medio de esta reflexión, numerosos han sido los escritos y opiniones que de muy variada índole han aparecido en los diversos medios de comunicación. En todos hay un consenso de que como vamos, vamos muy mal, principalmente en relación con la conservación del medio habitable en el que vivimos y el consiguiente efecto negativo del cambio climático, la sobrepoblación signada por un total egocentrismo y viviendo un mundo de desperdicio y contaminación.
Recientemente, el artículo de la prensa escrita “El virus es un espejo, muestra en que sociedad vivimos” [1] trajo la entrevista de la agencia efe al reconocido filósofo surcoreano Byung-Chul Han en la que a través de una fábula anecdótica sintetiza esta situación así:

 

“En el cuento Simbad el marino, durante un viaje Simbad y su compañero llegan a una pequeña isla que parece un jardín paradisíaco, se dan un festín y disfrutan caminando. Encienden un fuego y celebran. Y de repente la isla se tambalea, los árboles se caen. La isla era en realidad el lomo de un pez gigante que había estado inmóvil durante tanto tiempo que se había acumulado arena encima y habían crecido árboles sobre él. El calor del fuego en su lomo es lo que saca al pez gigante de su sueño. Se zambulle en las profundidades, y Simbad es arrojado al mar. Este cuento es una parábola, enseña que el hombre tiene una ceguera fundamental, ni siquiera es capaz de reconocer sobre qué está de pie, así contribuye a su propia caída. A la luz de su impulso destructivo, el escritor alemán Arthur Schnitzler compara a la humanidad con una enfermedad. Nos comportamos con la Tierra como bacterias o virus que se multiplican sin piedad y finalmente destruyen a quien los hospeda. Crecimiento y destrucción se unen. Schnitzler cree que los humanos son solo capaces de reconocer rangos inferiores. Frente a rangos superiores somos tan ciegos como las bacterias. La historia de la humanidad es una lucha eterna contra lo divino, que resulta destruido necesariamente por lo humano.”

 
Otra interesante opinión, un tanto más alentadora, fue la de la conferencia que dio el filósofo español Fernando Savater [2] en torno a la situación actual y cómo “la solidaridad es una forma de egoísmo inteligente. Ser solidario con los demás es mejor para nosotros mismos. Es más seguro a que cada quien piense solo en sí mismo”. Con mucha claridad afirma que no piensa cambiar de vida y plantea que,

 

“… si hay que hacer una enmienda, podría ser en el orden de las prioridades que teníamos. Dábamos mucha importancia a cosas que se la merecen menos de lo que parece, a pesar de que en el mundo son muy reputadas: el dinero, el prestigio. Estas cosas dependen únicamente de la mirada de los otros: como vemos que los demás les dan importancia, nosotros nos empeñamos en dársela. En cambio hay cosas sencillas, elementales, como la ternura de una caricia, una palabra amable, un chiste contado a tiempo, la conversación. Todas esas cosas ahora las vamos a valorar más. Y, por supuesto, los paseos”.

 
Sea este breve comentario la bienvenida a las reflexiones y visiones de nuestros invitados.

 

  [1] ‘El virus es un espejo, muestra en qué sociedad vivimos’ [entrevista a Byung-Chul Han]. En El Tiempo, p. 1.8, edición domingo 17 de mayo 2020. En: https://www.eltiempo.com/mundo/asia/byung-chul-han-habla-del-efecto-del-coronavirus-en-las-personas-y-sociedades-496296

[2] ‘Nos salvarán las ciencias, no las armas’: Savater. En El Tiempo, p. 1.9, edición domingo 17 de mayo 2020. En: https://www.eltiempo.com/cultura/musica-y-libros/fernando-savater-reflexiona-sobre-el-impacto-del-coronavirus-en-la-sociedad-496308