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Obra efímera del COLECTIVO 720, este taller de arquitectura interpretó la idea de los promotores y diseñó un espacio a la escala de niños menores de seis años. La exposición se ubicó en en el Museo La Tertulia en Cali.

“Colonia infancia: el reino del arte para explorar los sentidos”

 

Localización: Cali, Valle del Cauca
Fecha: 2015
Área: 72 metros cuadrados

Diseño: Colectivo 720. Equipo: Laura Santa, Guillermo Buitrago, Mario Camargo, Andrés Álvarez
Socios: Universidad del Valle y Museo la Tertulia
Fotografía: Luis Tombé

  • Se buscó que mediante el uso del color y de las formas se generara un espacio metafórico de una colonia viva, con trayectos marcados y espacios diversificados por las piezas artísticas y arquitectónicas presentadas.
  • En la XXV Bienal Colombiana de Arquitectura 2016 este proyecto ganó el Premio Nacional de Arquitectura en la categoría Espacios Efímeros y Arquitectura Interior, Reconocimiento Dicken Castro.

Este fue un proyecto innovador en la manera en que se presentan las exposiciones a niños y niñas de primera infancia al ofrecerles el arte como herramienta expresiva, práctica y didáctica. Su objetivo principal fue la realización de una exposición que tuviera, como principal línea curatorial, la construcción de un espacio cuya museografía y las obras seleccionadas invitaran a los niños a explorar, así podrían experimentar un acercamiento didáctico y experiencial con el arte.

Los artistas seleccionados para esta exposición presentaron piezas que podían explorarse con varios sentidos y proponían jugar con el cuerpo para recorrerlas: mirar el piso, mirar el techo, seguir un laberinto, gatear, recorrer tocando, seguir una pequeña pista.

Planta arquitectónica
A Túnel de entrada
B Escenario
C Prototipo 1
D Prototipo 2

Ubicación de obras en la planta
1. “Bocagrande II”, de Alicia Barney.
2. “Cajas”, de Bernardo Salcedo.
3. “Camas”, de Feliza Bursztyn
4. “Teresa la mujer mesa”, de Hernando Tejada.
5. “Niño”, de Rufino Tamayo.
6. “Una casita al sol”, de Emilio Sánchez.
7. “Cuarta dimensión”, de Yutaka Toyota
8. “Pinturas de agua” (serie), de Óscar Muñoz.
9. “El rincón”

Estrategias proyectuales

CAMBIO DE ESCALA. El acceso definía el inicio de la secuencia museográfica, el cambio de escala en la puerta de entrada a manera de túnel invitaba a descubrir un espacio pensado y diseñado para niños de la primera infancia. 

Como telón de fondo se encontraba la pieza de arte “Niño”, de Rufino Tamayo, que de forma simplificada representa a un niño con sombrero que invita con sus brazos a acercarse a él, como un pretexto para reflexionar sobre las características físicas y emocionales que identifican a un niño.

En la bifurcación del recorrido en el túnel se encontraba “Una casita al sol”, de Emilio Sánchez, obra central de Colonia Infancia, esta imagen de una casa veraniega invitaba a imaginar su interior, la calidez del espacio y los personajes que en ella habitan.

AMBIENTE 1. Este espacio se acondicionó para acoger cada una de las obras en un recorrido dinámico que se ambientaba con una pequeña gradería como escenario y topografía para redireccionar las visuales en su interior. Allí se encontraban las obras: “Pinturas de agua”, de Óscar Muñoz; “Bocagrande II” (de la serie Diario y Objeto) de Alicia Barney; “Cajas”, de Bernardo Salcedo; De la serie “Camas”, de Feliza Bursztyn; “Cuarta Dimensión”, de Yutaka Toyota; y “Teresa la mujer mesa” de Hernando Tejada.

AMBIENTE 2. Mil formas de una pared. Esta idea fue construida multidisciplinarmente, y presentaba un prototipo que se abstraía de la obra “Una casita al sol”, al lado de la obra una ventana conducía a un primer módulo del prototipo donde se desarrollaban actividades complementarias basadas en otras obras: a) “Fortaleza” de Ivonn Lloreda, en ella los muebles, sillas, perchero, mesa, ventanas, sábanas servían para construir un espacio propio e íntimo para desarrollar la imaginación y fantasía infantil. b) “Madriguera” proyecto realizado por Nicolás González, estuvo inspirado en la vivencia del artista de construir pequeñas fortalezas con las piedras de los ríos, y recuerda la necesidad de protección y de marcación del espacio. En el segundo módulo de la casa, que aún estaba por ser terminada, la pared final era completada, destruida y reconstruida por cada grupo o visitante, a la manera de un tangram, cuyas formas de diversos tamaños y colores se ponían al servicio del visitante para que completara o reiniciara el proyecto del constructor anterior.

Conexión mediante un túnel de la sala de exhibición (ambiente 1) con el prototipo 1 (ambiente 2).
Juego con piedras de río de la obra “Madriguera”, de Nicolás González.
Casa terminada en la obra “Fortaleza”, de Ivonn Lloreda.
Juego de tamgram en el segundo módulo de la casa.

La propuesta fue tan exitosa
que la expectativa inicial de tener 800 visitantes
fue superada con la presencia de 10.000.

Más información sobre el COLECTIVO 720 en:

Colectivo 720, principales obras