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2020 Reflexiones alrededor de la cultura

Por el Arq. Jorge Caballero

 

La trascendencia que tuvo para la península europea (porque realmente lo es del continente asiático, así el eurocentrismo niegue esa evidencia geográfica) la aparición de América en el escenario mundial fue el de ser detonante de, prácticamente todos los elementos que se van a constituir en lo que conocemos como Modernidad y que venían siendo forjados en los milenios de historia europea y, para América en menor medida o mediado por España, oriental.

 

Es diciente la pequeñísima escala de España-Europa en el contexto global

Para medir esa trascendencia y, en particular sobre lo que nos interesa que es el paisaje que precisamente en este periodo de tiempo comienza a adquirir el sentido en el que se ha enmarcado en los últimos quinientos años, del proyecto Fondecyt Nº 1030862, de la Universidad Católica de Chile[1], se puede destacar:

  • “Con Cristóbal Colón asistimos al origen de la idea de América como lugar paradisíaco. En su tercer viaje a las Indias Occidentales, al encontrarse con la inmensidad del río Orinoco, quizás el más grande río hasta entonces visto por un europeo, no postuló que era un nuevo mundo el que estaba frente a sus ojos. Convencido de ser el elegido para encontrar el paraíso terrenal, situado en algún lugar de Oriente y a donde solo algunos podrían llegar, Colón postula que la tierra no es redonda, sino que tiene forma de pera y en el pezón de esta figura se encuentra el paraíso terrenal. El clima agradable, la tibieza de los vientos, una naturaleza perenne poblada por bellos mancebos que vivían sin las contricciones de la civilización, confirmaban sus ideas.
  • “Sin embargo, no solamente la suma de cada uno de los alimentos que América aportó a la gastronomía mundial complejiza y enriquece la imagen de América durante el siglo XVI, sino también la percepción de la naturaleza como un todo, una naturaleza dadivosa, generosa y que prometía el sustento diario. América estaba ahí, al alcance de la mano para sacar provecho de ella.
  • “América se comienza a internalizar como objeto de deseo, focalizado fundamentalmente en el tópico de la abundancia y en contraposición a España como espacio de hambre.”

 

En términos de paisaje estas frases son muy dicientes. De alguna manera el asombro que causo en Colón y los demás viajeros ese paisaje con unos habitantes que para ellos osciló entre una imagen del feroz caníbal o el buen salvaje; con una naturaleza o paisaje exuberante, multicolor de animales y plantas desconocidos y de ríos inconmensurables, tuvo un efecto, según algunos lento, pero que definitivamente cambió muchas de las concepciones del mundo que imperaban. Las transformaciones en el ámbito cotidiano (los nuevos alimentos) y en el campo social, político, económico, religioso (en plena ebullición del Sisma Cristiano) y, en últimas cultural europeo, a partir de 1492 fueron definitivas para el futuro de las revoluciones industrial, política, religiosa y urbana.

[1] Olaya Sanfuentes Echeverría: EUROPA Y SU PERCEPCIÓN DEL NUEVO MUNDO A TRAVÉS DE LAS ESPECIES COMESTIBLES Y LOS ESPACIOS AMERICANOS EN EL SIGLO XVI. Tomado 04/04/2021 de: https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-71942006000200006 Instituto de Historia / Pontificia Universidad Católica de Chile / Historia No 39, Vol. 2, julio-diciembre 2006: 531-556 / ISSN 0073-2435