Teléfonos +571 287 3515 / +571 245 6447 / Calle 40 No.19-52 Bogotá D.C. info@proaarquitectura.co

Autora: Myriam Stella Díaz Osorio
Trabajo de tesis para la maestría en Historia y Teoría del Arte, la Arquitectura y la Ciudad, Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá. 2012.

Nota de Proa: La arquitecta Myriam Díaz presentó esta investigación en la charla titulada “Proa como fuente de investigación”, en el Museo de Bogotá, el 6 de septiembre de 2016, con motivo de la celebración de los 70 años de la revista. Se incluye a continuación una síntesis de esta tesis.

Resumen de la tesis

El edificio de apartamentos moderno fue un tipo de vivienda que surgió a principios del siglo XX como respuesta a la necesidad de vivienda social en Europa. En Norteamérica su impacto se limitó a la solución de vivienda de dos extremos sociales: la clase alta y la clase baja.
En Latinoamérica este modelo se adaptó a los planes de vivienda social, pero también a los desarrollos de vivienda privada, por lo que el fenómeno de establecimiento, consolidación y masificación es distinto en cada latitud.
Los atributos formales de la vivienda han resultado ser parte de la expresión de la adaptación del ser humano a su entorno físico y cultural, por ende, cualquier variación formal del espacio habitable es reflejo de un cambio en los modos de habitar.
A partir de un panorama de 80 edificios de apartamentos, construidos en Bogotá entre 1935 y 1965, organizados cronológicamente, se identificaron en este trabajo unas variaciones en el programa arquitectónico que se relacionaron con las transformaciones del habitar de los bogotanos en el periodo mencionado. Además, se hizo manifiesto el proceso de instalación, consolidación y masificación de la tipología en el desarrollo de la vivienda moderna en Bogotá.

Objetivo, hipótesis y metodología
Esta investigación es de carácter histórico y se enmarca dentro de los estudios de la vivienda moderna en Colombia, específicamente en Bogotá. Se centró en la indagación sobre el modelo de vivienda colectiva en apartamentos. En ella se hizo una exploración formal sobre el edificio de apartamentos y sobre el apartamento mismo como modelo de vivienda moderna en Bogotá, y se buscó identificar elementos que permitieran leer la transformación en los modos de habitar de los bogotanos como resultado de la introducción de este nuevo modelo de vivienda urbana.
Para estudiar estos cambios en los modos de habitar, se partió de la idea que afirma que la forma de los espacios habitables modifica los comportamientos de quienes los habitan; y, simultáneamente, que la experiencia del habitar va afianzando ciertas prácticas, hábitos e ideales de vida que requieren que el espacio que se habita se trasforme para corresponderlas. Si esto es posible, se pueden reconocer trasformaciones profundas en las costumbres, comportamientos y, para el caso de esta investigación, en la manera de habitar de los bogotanos a partir de la identificación de los cambios en la forma de la vivienda desde mediados de los años treinta.

Las hipótesis que se manejaron para esta investigación fueron tres:
1. La aparición del edificio de apartamentos transformó espacial y formalmente el lugar que contenía la vida familiar y social de los bogotanos.
2. El apartamento, como modelo habitacional, fue gestor y reflejo de la transformación en la vida cotidiana de los bogotanos.
3. El apartamento es la síntesis formal de la vivienda moderna en Bogotá.

La metodología utilizada fue el análisis de las plantas, fachadas y algunos interiores de 80 apartamentos construidos en Bogotá entre 1935 y 1965. Con la observación de estos documentos se fueron registrando los cambios formales del edificio de apartamentos para tener un comparativo de los espacios que definen la vida colectiva como: los accesos, los parqueaderos, servicios urbanos como consultorios y almacenes, patios, jardines. También se hizo una lectura de los espacios interiores del apartamento: su programa, su área, sus espacios y las relaciones entre ellos, buscando determinar las circunstancias que generaron transformaciones en la manera de ocuparlos y habitarlos.

Como lectura reflexiva se consideraron tres casos, cada uno ejemplifica una etapa cronológica del proceso de introducción del modelo de apartamentos en Bogotá:
– El edificio de apartamentos de Carlota Restrepo, etapa 1935-1946.
– El edificio de apartamentos para la Beneficencia de Cundinamarca, etapa 1947-1954.
– El edificio de apartamentos Rueda, etapa 1955-1965.

Con estos casos se consideraron aspectos disciplinares, estéticos y urbanos que permitieron evidenciar otras transformaciones surgidas con la consolidación del modelo de edificios de apartamentos, como vivienda moderna en Bogotá desde 1935.

Edificio de apartamentos para Carlota Restrepo. Proyecto: Casanovas y Mannheim Arquitectos. Carrera 4 No. 13-21.
Edificio de apartamentos para la Beneficencia de Cundinamarca. Proyecto: José María Obregón. Calle 12 No. 4-30.
Edificio de apartamentos Rueda. Proyecto: Guillermo Bermúdez. Calle 73 No. 7-31.

Conclusiones: el apartamento como modelo de la vivienda moderna

El edificio de apartamentos moderno fue el resultado del debate arquitectónico frente al tema de la vivienda que debía representar los ideales de una sociedad nueva identificada por el avance industrial y el crecimiento de las ciudades. De esta manera, las búsquedas de nuevos modelos en la disposición espacial de la casa, llevaron a racionalizar el espacio con el fin de mejorar la calidad del hábitat y de la construcción basándose en conceptos de eficiencia y economía.
Durante el siglo XX en el mundo entero se hicieron mejoras al hábitat de los ciudadanos, a través de prácticas de desarrollo urbano y de investigación en temas de vivienda que cambiaron por completo el panorama de la habitación tradicional en todas las latitudes. En Europa las dos guerras mundiales crearon un panorama desolador frente a las ciudades devastadas, permitiendo probar las nuevas ideas de organización de las ciudades y de disposición de las viviendas. En Estados Unidos el crecimiento de la industria, de las ciudades y de la población generó el desarrollo de vivienda de diversos tipos que se incluían en los debates de la arquitectura moderna. En Latinoamérica, la entrada a un nuevo siglo, las economías nacientes, los modelos intelectuales liberales y factores de crecimiento urbano llevaron a la incursión del nuevo tipo de vivienda en sus propuestas habitacionales, lo que generó unas variaciones en la imagen de las ciudades de coloniales a modernas.
En Bogotá, el edificio de apartamentos respondió al crecimiento de la ciudad, al auge de capital, a la renta del suelo, al desarrollo de la industria, al lucro privado y, sobre todo, al escenario de cambio que impregnaba todos los aspectos de la vida cotidiana. No es extraño que el edificio de apartamentos se hubiera desarrollado como tipo residencial de manera simultánea a lo que estaba pasando en el mundo, porque en Bogotá, durante los primeros años del siglo XX, se precipitaron cambios económicos, políticos y sociales que encausarían a la ciudad tras una esperanza de progreso y modernidad. Sin embargo, lo simultáneo del proceso no quiere decir que se desconozcan los factores propios del contexto en que se desarrolló el tipo habitacional. De ahí que para comprender el caso local se reconozcan particularidades que relacionan este tipo de vivienda con un sector específico de la sociedad que los promovió y otro diferente que los habitó.
Desde esta perspectiva, se considera que el edificio de apartamentos fue reconocido como modelo habitacional moderno solamente por dos sectores de la sociedad: el poseedor del capital que lo construyó como inversión y el de las condiciones intelectuales de quien lo habitó considerándolo la representación de su ser moderno, alejado de los parámetros de lo tradicional. Posteriormente, el éxito económico y social de los primeros edificios de apartamentos, jalonó el desarrollo de la tipología de vivienda, de las clases media alta y alta que la habitaba y de los inversionistas privados que vieron en esta alternativa un negocio próspero.
Hacia la década de los años cuarenta los capitales privados se encaminaron a la construcción de la “Bogotá Moderna” desarrollando en el centro de la ciudad edificios de apartamentos de renta, que reemplazarían a la vivienda tradicional derruida y agotada por su carga simbólica de vínculo con el pasado y el atraso, demostrando que el edificio de apartamentos era la representación de los ideales modernos de la sociedad bogotana.
Con respecto a la inserción urbana, la aparición del edificio de apartamentos cambió la estructura de la ciudad, generando una nueva división predial y densificándola. En los casos analizados a profundidad se mostró, de manera intuitiva, cómo se fueron dando las operaciones divisorias en las manzanas, transformando sustancialmente la imagen y la capacidad habitacional de Bogotá. Frente a esta situación la ciudad tomó medidas normativas para evitar la especulación inmobiliaria, regular las construcciones y la ocupación de la ciudad a través de la zonificación, factor decisorio para el crecimiento de una ciudad moderna, incluyendo las edificaciones en altura como una manera óptima de ocupar el suelo. Por otro lado los edificios de apartamentos fueron incorporando en sus primeros niveles usos diferentes a la vivienda, logrando aportar a la ciudad espacios de carácter semipúblico necesarios para el funcionamiento de la vida urbana.
Es importante resaltar que el edificio de apartamentos, como modelo de vivienda y de vida, se identifica con el concepto de estandarización de la forma, con los usuarios y con la manera en que los segundos interactúan con el espacio resultante de la primera. De ahí la idea de buscar en los aspectos formales de los ejemplos analizados las similitudes y diferencias para concretar una manera de ordenarlos y mostrarlos con el fin de esclarecer el panorama general de los edificios de apartamentos en Bogotá.
Las variaciones formales del apartamento encausaron nuevos comportamientos familiares y sociales. Por ejemplo, el uso de la sala ceremonial en la vivienda fue desapareciendo en los hábitos sociales de reunión, esto permitió que se incorporara a la vivienda un nuevo espacio que hacía las veces tanto de sala para la familia como de sala para los invitados. De la misma manera, los cambios de comportamiento de los individuos requirieron una modificación en las disposiciones formales de la vivienda. En el apartamento, el tamaño de las habitaciones, la intercomunicación entre ellas y la aparición del baño privado en la alcoba principal fueron rasgos visibles de la percepción de la actividad desarrollada en la alcoba y de la privacidad para los miembros de la familia.
Lo que en general sí es invariable en este tipo habitacional es el programa arquitectónico establecido en los años cuarenta, cuyo objetivo es permitir que las familias tengan un lugar para vivir que se adapte a sus requerimientos físicos y culturales, logrando así estandarizar la vivienda. Por ello todos los apartamentos cuentan con tres zonas determinadas: una zona social con sala, salón o living room, que incluye el comedor separado o lo incorpora al living. Debe proporcionar una zona para los servicios en cuyo caso aparecen uno o dos baños para la familia, la cocina y en ocasiones el office, el cuarto de servicio y su baño. La zona de las alcobas como escenario privado de los miembros de la familia, con baño privado en algunos casos, o compartiendo un solo baño, con distinción de tamaño o todas iguales. Estas tres zonas se convierten en factores obligatorios y constantes para la configuración de la habitación moderna.
Por último, se deben destacar las relaciones establecidas entre los espacios que conforman el programa canonizado por los edificios de apartamentos, ya que en ellas está el sustento de la comprensión de las transformaciones de pensamiento con respecto a la habitación moderna y, por ende, al modo de habitar que propuso.

Síntesis del ciclo de los modos de habitar.

Los modos de habitar
Desde la dimensión del habitar se fueron desarrollando búsquedas por parte de los arquitectos que promovieron esta manera de disponer la vivienda en sus propuestas de diseño. Se indagó sobre los referentes y los alcances profesionales en el campo de la vivienda y se lograron establecer relaciones conceptuales con las búsquedas espaciales y formales de los edificios de apartamentos con ejemplos en otras latitudes.
La introducción del diseño interior que se originó a través de la exploración del mobiliario y de la adaptación del espacio, fue fundamental para comprender las transformaciones que fue teniendo el modelo a lo largo del periodo, porque al revisar los casos completos se pudieron notar una serie de cambios específicos en los espacios, que no se hubieran podido dar si las personas no hubieran cambiado la manera de utilizar la vivienda y si la ciudad y la sociedad no hubieran propuesto nuevas maneras de interpretar la tradición.
Se puede decir que, a pesar de que vivir en un apartamento sea un ideal moderno, la sociedad bogotana ha tendido a ser tradicionalista y los cambios anotados en este estudio obedecieron a un número limitado de transformaciones, ya que en el periodo abordado lo que nunca fue realmente moderno fue la forma de pensar de los ciudadanos.
Bajo esas premisas, los apartamentos fueron la evidencia de la tradición cultural en la vivienda, encajada en conceptos modernos de la estandarización, la funcionalidad, la comodidad y la novedad.
Los modos de habitar se transformaron por los cambios formales de la vivienda, sin embargo, muchos de los cambios en la vivienda fueron promovidos por cambios en los modos de habitar. Es con esto que se puede concluir que: Los modos de habitar fueron producto y origen las transformaciones en la forma de la vivienda.

____________

Logro en investigaciones por medio de Proa

En el caso de esta tesis de maestría sobre los edificios de apartamentos en Bogotá, la mirada a Proa ayudó a consolidar un panorama amplio de casos de edificios construidos en la ciudad de Bogotá, que fueron significativos para entender las transformaciones formales, espaciales y materiales de los planteamientos de la vivienda moderna expresados en el nuevo modelo de habitación: el apartamento. Además de esto, fue una fuente que permitió reconocer unas tendencias en la estética del momento, en cuanto a la edificación y a la decoración interior, reconociendo un marcado interés, promulgado desde la revista misma, por promover la transformación de la ciudad, la arquitectura y los modos de habitar en función de la búsqueda del ideal moderno.
A partir de la investigación realizada se puede decir que la revista Proa aportó un enfoque a la mirada ya que su selección de edificios publicados marcó una defensa por el ideal moderno del habitar.

Acercamiento a Proa como fuente histórica

La revista Proa como fuente histórica reconoce y difunde las ideas de un momento en la historia de la arquitectura donde la producción tiene un alto grado de compromiso con los planteamientos de la modernidad. Desde mediados de la década de los años cuarenta, es la revista Proa el escenario de las obras más destacadas en el ámbito local, por lo tanto recoge casos de edificios de apartamentos construidos durante las décadas de los cuarenta, cincuenta y sesenta en la ciudad de Bogotá.
El interés del acercamiento a Proa, surge por la manera en que esta publicación divulga los proyectos a través de planos y fotografías, elementos que permiten situar el desarrollo de la ciudad y la arquitectura desde la mirada disciplinar, promoviendo una reflexión contemporánea a las situaciones que, en estas dos dimensiones, se van desarrollando en la escena bogotana.
Por otro lado, el constante interés de la revista por ahondar en temas políticos, académicos, legales y otros que incidían particularmente en los aconteceres disciplinares, también enriquece la mirada de los proyectos, ya que los complementa con discusiones internacionales, reflexiones de arquitectos nacionales y reflexiones relevantes para la comprensión de las circunstancias del momento para la arquitectura y la ciudad durante las décadas estudiadas.